Es indispensable que el bebé obtenga una nutrición apropiada y suficiente para su correcto desarrollo, y durante los primeros 6 meses de vida, el alimento por excelencia para cumplir con todos los requerimientos nutricios que requiere el neonato es la leche materna, dada de manera exclusiva, es decir, sin incluir ningún otro tipo de alimento, ni si quiera agua. Sin embargo, posterior a este periodo, esto es después de los 6 meses, será prudente e indispensable complementar con otra variedad de alimentos, y una buena hidratación obtenida no sólo de la leche, si no también de agua.
Existen tres etapas o periodos de desarrollo en la alimentación por las que tendrá que pasar el bebé:
- Periodo de lactancia exclusiva: Este periodo abarca los primeros 6 meses de vida, durante estos meses el neonato no debe recibir ningún tipo de alimento distinto a la leche materna, ni si quiera agua, pues durante este periodo la leche es capaz de cumplir con la hidratación completa.
- Periodo de transición: Es la etapa en la cual el bebé se va preparando para conocer saberes y consistencia de alimentos diferentes, ocurre entre los 5 y 8 meses.
- Periodo adulto modificado: Es la etapa en la cual se entrena al lactante a recibir el alimento de la familia, desde luego más la leche materna.
La ablactación
La ablactación es otra forma de llamarle al proceso de introducción de alimentos diferentes a la leche en la dieta del niño. Ahora bien, ¿Qué pasa si esta se da demasiado pronto?
Habría una disminución en la producción de leche, un acortamiento en la lactancia, y un incremento en el riesgo de: infecciones, enfermedades alérgicas, desnutrición, malnutrición y embarazo; además de tener un impacto en la economía familiar, ya que es mucho más económico llevar una lactancia materna exclusiva en los primeros 6 meses, no sólo porque no es necesario la compra de otros alimentos, si no porque además, la leche disminuye los riesgos ya mencionados, que de ser presentados a la falta de esta necesitarían pagarse medicamentos, atención médica, etc.
Es importante recordar que los neonatos no cuentan con un desarrollo completo, en los primeros meses los bebés sólo tienen reflejos de succión, deglución y protrusión, mas no de masticación, pues este se desarrolla entre el mes 5 y 9, además de que no cuentan con todos los recursos necesarios para llevar a cabo una digestión de alimentos externos a la leche, de igual manera que su riñón no está completamente maduro y no puede asimilar todas las sustancias de la comida. Por otro lado, la posición del bebé es muy importante para la ablactación, por lo que hay que esperar a que el bebé pueda permanecer sentado y tenga la capacidad de pasar las cosas de una mano a otra.
Debemos tener en cuenta que se deben valorar ciertos criterios para poder llevar a cabo la ablactación, los recomendados por la OMS son los siguientes:
- Iniciar después de los 6 meses y 6 kg de peso
- Iniciar con papillas, posteriormente molida, triturado y enteros conforme a la capacidad de masticación del niño
- Usar alimentos básicos familiares
- Iniciar con un solo alimento
- Combinación de alimentos posteriores a tolerancia
Es recomendable extender la lactancia hasta más de dos años, hacer una introducción de alimentos de uno cada dos o tres días, lo mejor es iniciar con verduras para ir acostumbrando al niño, y posteriormente la fruta; evitar lo más posible productos industrializados. La consistencia debe ser adecuada, en papilla o puré. Los alimentos que se acompañen generalmente con leche, como por ejemplo el cereal, deben ser servidos con la leche materna preferentemente.
Los alimentos no deben exceder en condimentos y la porción debe ser justa, no se debe forzar al niño a comer más de su capacidad. Si se quiere incrementar el aporte de energía un poco de aceite o grasa en buena opción. Se debe influenciar la costumbre de tomar agua para mantener una buena hidratación. En algunos caso será necesario la suplementación de vitaminas y minerales. Evitar los alimentos que disminuyen la ingestión como el café, el té, alimentos con mucha fibra, etc.
La brecha de nutrientes y nutrimientos diarios en niños entre 12 y 24 meses el aporte
energético de la leche materna es de 40%, las proteínas 52% hierro 10%, vitamina A
60%, y estos valores se mantienen durante la lactancia prolongada.
Destete
El destete es la suspensión definitiva de la lactancia materna, pero es importante
llevarla a cabo gradualmente, debe ser una decisión madre e hijo y de preferencia
después del segundo año de vida. Recordando que la prolongación de la lactancia ayuda en el desarrollo intelectual, las habilidades motoras,
lenguaje y agudeza visual. Al final se debe suspender el amamantamiento
nocturno, dedicando a cambio más tiempo y amor.
Creada por Paulina Sandoval Ascencio
Referencias:
- Martínez, A. Alimentación complementaria y destete. Facultad de medicina. UNAM.
- Gowland. C. El destete como proceso regulador del psiquismo infantil [Internet]. Argentina: 8vo Congreso de Lactancia Materna. Sociedad Argentina de Pediatría; 2015 [Consultado 02 May 2022] Disponible en: https://www.sap.org.ar/docs/congresos_2015/Lactancia/Gowland_Actualizaciones_destete.pdf
Referencias imágenes:
- Trome. Consejos claves para iniciar con el primer alimento de tu bebé [Internet]. Perú: Trome; 2018 [Consultado 03 May 2022] Disponible en: https://upto.site/a1c0a
- Vázquez-Pérez, S., Alimentación complementaria [Internet] Slideshare; 2013 [Consultado 03 May 2022] Disponible en: https://upto.site/421b0



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